Con un ETF, cada venta es un evento fiscal aunque reinviertas al instante. La única forma legal de evitarlo en España es invertir a través de un fondo UCITS o un Unit Linked, donde los cambios internos no generan impuestos. En myETF cambias de activo o de gestor sin que Hacienda intervenga. Solo tributas cuando tú decides retirar.
Por qué ocurre esto con los ETFs
Los ETFs tributan como acciones: cada venta genera una ganancia o pérdida patrimonial en el IRPF, independientemente de si reinviertes el dinero al momento. Si tienes plusvalías, pagas entre el 19% y el 30% sobre la diferencia entre el precio de venta y el precio de compra. Esta norma se aplica desde 2022 de forma homogénea a todos los ETFs, coticen en bolsa española o extranjera.
Las dos alternativas con diferimiento
Los fondos de inversión UCITS permiten traspasar de un fondo a otro sin tributar. El impuesto se paga solo cuando haces el reembolso definitivo. El Unit Linked — la estructura de myETF — permite cambiar los activos dentro de la póliza sin evento fiscal, siempre que la póliza cumpla el artículo 14.2.h de la Ley 35/2006 del IRPF. Esto incluye rebalanceos, cambios de estrategia y cambios de gestor.
El impacto real en números
Un inversor que rebalancea una cartera de 50.000 € una vez al año con un 8% de rentabilidad acumulada puede estar generando un evento fiscal de entre 700 y 1.500 € anuales que desaparece con un fondo o Unit Linked. A 20 años, ese capital que no sale hacia Hacienda sigue generando rentabilidad compuesta dentro de la cartera.
Nota legal 1: La inversión en ETFs conlleva riesgo de pérdida del capital invertido. El valor de las participaciones puede subir o bajar. Los rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros. Este contenido tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento financiero.
Nota legal 2: El diferimiento fiscal del Unit Linked está condicionado al cumplimiento del artículo 14.2.h de la Ley 35/2006 del IRPF. Este contenido tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento fiscal.